Uno de cada cinco procesos de compra pública tiene un solo oferente
128.526 subastas inversas entre 2020 y 2026 muestran que la falta de competencia no es la excepción.
Cuando el Estado ecuatoriano compra por subasta inversa electrónica, el mecanismo supone que varios proveedores van a pelear el precio a la baja. Esa es toda la lógica del sistema: la entidad publica un presupuesto referencial, los interesados presentan ofertas, y en una ventana de entre quince y sesenta minutos pujan entre ellos hasta que queda uno.
Revisamos los 128.526 procesos de subasta inversa publicados por el SERCOP entre 2020 y agosto de 2026, USD 10.200 millones adjudicados, y contamos cuántos oferentes se presentaron en cada uno.
En 26.581 de ellos se presentó uno solo.

Es el 20,7% de los procesos y USD 1,736 millones en contratos. Y la mitad de todos los procesos se resuelve con dos oferentes o menos. Sumados, esos 53.756 procesos concentran USD 3.876 millones, el 38% del dinero.
La distribución tiene una cola larga y flaca. Procesos con diez o más oferentes existen, el 7% del total, pero son la rareza. La norma ecuatoriana es una subasta con dos o tres participantes.
Tomamos los 2.776 procesos de licitación adjudicados en 2026 y calculamos, para cada nivel de competencia, cuánto se descontó sobre el presupuesto.

La relación es clara: a más oferentes, mayor el descuento.
Con un solo oferente, el Estado paga el 98,6% del presupuesto referencial. Con once o más, el 88,0%. Entre los dos extremos hay 10,6 puntos porcentuales sobre cada dólar contratado.
La competencia empieza a doler cuando hay más de media docena de participantes reales.
Que un proceso tenga un solo oferente no prueba necesariamente nada irregular. Hay productos con dos proveedores en todo el país. Hay especificaciones técnicas legítimamente estrechas. Hay lugares donde llegar cuesta más de lo que deja el contrato. Y hay procesos pequeños. La mediana de un proceso con un solo oferente es de USD 26.099. Tal vez no justifica el costo de preparar una oferta.
Lo que el dato sí muestra es un mercado poco profundo. Y un mercado poco profundo es caro por razones que no tienen nada que ver con la mala fe: cuando el que compra no tiene alternativas, paga lo que le pidan.
La buena noticia
La proporción está bajando.
| Año | Procesos con un solo oferente |
|---|---|
| 2020 | 20,5% |
| 2021 | 22,4% |
| 2022 | 23,2% |
| 2023 | 20,7% |
| 2024 | 20,5% |
| 2025 | 17,6% |
| 2026 (hasta agosto) | 16,3% |
Lo que esto significa según de qué lado se esté
Si usted compra para una entidad pública, la palanca más barata que tiene para bajar precios no está en negociar mejor: está en conseguir que se presenten más proveedores. Plazos más holgados, especificaciones que no dibujen a un solo fabricante, y difusión más allá del portal. Cada oferente adicional que aparece en la lista se paga solo.
Si usted vende al Estado, esta distribución es un mapa. Uno de cada cinco procesos se está adjudicando sin que nadie compita, y el ticket mediano de esos procesos no es marginal. Hay nichos enteros donde el problema no es ganar: es enterarse a tiempo. Contáctanos a info@ecuanomia.com