La sequía reduce el caudal en agosto, pero las cifras continúan muy por encima de 2024.
Agosto marca tradicionalmente el inicio de la temporada seca en la cuenca del Mazar, cuando los niveles de agua descienden de forma notable. En 2024, el caudal ya había sido bajo durante todo el año y en agosto cayó a mínimos históricos.

Los datos de 2025 muestran que, aunque el caudal también disminuyó siguiendo la estacionalidad, el flujo promedio es 310% superior al registrado en agosto de 2024.
Pese a la sequía estacional, las condiciones hídricas actuales son significativamente más favorables que las del año pasado, lo que podría aliviar la presión sobre la generación hidroeléctrica y el abastecimiento de agua.